Gobierno de Río Negro
Cuidado de la salud

Dengue

Cuidarse en casa es muy sencillo

Crédito: Gentileza

¿Qué es y cómo se transmite?
El dengue es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti.

Cuando el mosquito se alimenta con sangre de una persona enferma y luego pica a otras, puede transmitir la enfermedad.

El contagio se produce principalmente por la picadura de mosquitos infectados.
No se transmite de persona a persona, ni a través de objetos o de la leche materna.


¿Cuáles son los síntomas?
Fiebre (38° o más) acompañada de uno o más de los siguientes síntomas:

- Dolor de cabeza, detrás de los ojos, muscular y/o de articulaciones
- Náuseas y/o vómitos
- Cansancio intenso
- Manchas en la piel
- Picazón
- Sangrado de nariz y/o encías


Ante fiebre y alguno de estos síntomas, acudir de inmediato al centro de salud más cercano.


¿Cómo es el mosquito Aedes aegypti?
El Aedes aegypti es conocido como el mosquito “hogareño” por sus hábitos domiciliarios.

Es de color oscuro con franjas y manchas blancas.
Se cría en recipientes artificiales u objetos que acumulan agua.
Además de dengue, puede transmitir otras enfermedades como Zika y chikungunya.

¿Cómo se reproduce?
Todas las etapas de su ciclo de vida (huevo, larva, pupa y adulto) ocurren dentro o alrededor del hogar.

Para reproducirse utiliza cualquier recipiente con agua, como:

- Tanques de agua
- Baldes y tambores
- Bebederos de mascotas
- Portamacetas y floreros
- Botellas
- Juguetes
- Canaletas
- Cualquier objeto que acumule agua
- La hembra coloca los huevos en las paredes internas de los recipientes.
- Al contacto con el agua, los huevos eclosionan y se desarrollan hasta convertirse en mosquitos adultos en aproximadamente una semana.

Los huevos pueden resistir la sequía por más de un año.


¿Cómo prevenir el dengue?
La forma más eficaz de prevenir el dengue es eliminar los criaderos del mosquito.

Medidas clave:
Eliminar recipientes en desuso que puedan acumular agua (latas, botellas, neumáticos).
Tapar tanques, aljibes y cisternas.
Dar vuelta baldes y recipientes que no se utilicen.
Cambiar cada 3 días el agua de bebederos y desagües, cepillando las paredes internas.
Rellenar floreros y portamacetas con arena húmeda.
Mantener patios limpios y desmalezados.
Limpiar canaletas y desagües.
Verter agua hirviendo en rejillas y colocar tela mosquitera.
Importante: además de cambiar el agua, es fundamental cepillar las paredes de los recipientes para eliminar los huevos adheridos.


Sobre la fumigación
La fumigación no es suficiente para prevenir el dengue.

- Solo elimina mosquitos adultos.
- No elimina huevos, larvas ni pupas.
- Se utiliza en situaciones de emergencia sanitaria y debe ser evaluada por las autoridades.
- Siempre debe acompañarse con la eliminación de criaderos.

¿Cómo protegerse de las picaduras?
- Usar repelente siguiendo las indicaciones del envase.
- Vestir ropa clara que cubra brazos y piernas.
- Colocar mosquiteros en puertas y ventanas.
- Proteger cunas y cochecitos con telas mosquiteras.
- Usar tabletas repelentes en interiores y espirales en exteriores.

Ante cualquier consulta
Dirigirse a la oficina de Salud Ambiental (URESA), al Hospital o al Centro de Salud de su zona.

Más Información

Acerca del Mosquito Aedes Aegypti

Es conocido como el mosquito “hogareño” por sus hábitos domiciliarios. De color oscuro con franjas y manchas blancas y se cría en recipientes artificiales u objetos que pueden acumular agua. La picadura de este mosquito, además de dengue, puede transmitir otras arbovirosis como Zika y Chikungunya.

Reproducción
Todas las etapas del ciclo de vida de Aedes aegypti (huevo, larva, pupa y adulto) transcurren en el entorno domiciliario y/o peridomiciliario (dentro y fuera de la casa), ya que allí consiguen alimento, refugio y los sitios adecuados para usar de criaderos, condiciones necesarias para asegurar su supervivencia.
Para reproducirse usa como criaderos cualquier recipiente u objeto que contenga agua para dejar sus huevos (tanques de agua, tarros, bebederos de mascotas, portamacetas, floreros, botellas, juguetes, canaletas y/o cualquier otro objeto que contenga o pueda acumular agua), por lo cual, eliminar o neutralizar los recipientes u objetos donde puede reproducirse es fundamental para la prevención del dengue y otras arbovirosis transmitidas por este mosquito.
El mosquito coloca los huevos en la pared interna de los recipientes. Al tomar contacto con el agua, estos eclosionan y salen las larvas que crecen, se desarrollan y mudan al estado de pupa (ambos estados acuáticos). Luego de una semana aproximadamente, emergen del agua como mosquitos adultos para continuar su ciclo de vida. Los huevos de Aedes aegypti pueden resistir condiciones de sequía por más de un año y mantenerse viables.

Fumigar no es la solución
La fumigación no es una acción suficiente para eliminar las poblaciones de mosquitos. No es una estrategia de prevención, ya que la aplicación de insecticidas es una medida de control destinada a eliminar a los mosquitos adultos en contexto de emergencia sanitaria (brotes), pero no es útil para eliminar los estados inmaduros (larvas y pupas) ni sus huevos.
Su implementación debe ser evaluada por las autoridades sanitarias ya que sólo se recomienda cuando se detectan personas con cuadros clínicos con sospecha de dengue y para aquellas áreas donde está confirmada la presencia del mosquito vector.
A su vez, la fumigación siempre debe ser acompañada por acciones de control y eliminación de todos los recipientes u objetos que puedan acumular agua en las casas y espacios públicos, ya que una vez que se aplica el adulticida, hay que eliminar los criaderos para evitar que continúen emergiendo nuevos adultos, teniendo en cuenta que estos productos no tiene poder o efecto residual.

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